El Encanto de las Cajas Band-Pass de 6º Orden en Paralelo
En el universo de los recintos acústicos, existe una categoría que suele sacar la sonrisa más grande a los amantes del bajo: la caja band-pass de 6º orden en paralelo. Pertenece a la familia de los diseños band-pass, pero lleva el principio al extremo, ofreciendo cantidades extraordinarias de graves con cámaras cuidadosamente afinadas.
A diferencia de una caja sellada o bass-reflex, en un band-pass el altavoz queda oculto dentro del recinto y el sonido llega al oyente únicamente a través de puertos. Esto da al diseñador libertad para esculpir la respuesta en una ventana de frecuencias específica —la “banda” en band-pass—. Con la variante de 6º orden en paralelo, esa escultura sonora se vuelve más dramática, potente y eficiente.
¿Qué la Hace Diferente de una Band-Pass de 4º Orden?
Muchos aficionados descubren primero el diseño band-pass de 4º orden, con una cámara sellada y otra ventilada. Es compacto, relativamente simple y puede ofrecer graves satisfactorios.
Pero la de 6º orden en paralelo juega en otra liga. En lugar de una cámara sellada, cuenta con dos cámaras ventiladas —una delante y otra detrás del altavoz—. Ambas se afinan a frecuencias distintas y, al combinarse, crean una banda de paso más amplia y con mayor refuerzo. El resultado: más graves, más presión sonora y una caja que parece respirar con energía.
Eso sí, el precio de esta ganancia es evidente: el recinto suele ser más grande. Frente a un diseño de 4º orden, la caja de 6º orden en paralelo requiere más volumen interno para alcanzar la afinación correcta. Esto significa más material, más peso y mayor tamaño.